Clinica de Epilepsia en Monterrey

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Tipos de convulsiones y sus diferencias

Existen varios tipos de convulsiones, y es crucial comprender sus características distintivas para proporcionar información precisa. Cabe destacar que siempre es fundamental consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.

  • Convulsiones de ausencia:

Las convulsiones de ausencia son breves episodios de pérdida de conciencia, generalmente sin movimientos corporales significativos. La persona puede parecer desconectada durante unos segundos y luego recuperarse rápidamente. Estas convulsiones suelen ser más comunes en niños, pero también pueden afectar a adultos.

Es esencial destacar que, aunque estas convulsiones pueden parecer menos severas, no deben subestimarse, y se debe buscar asesoramiento médico para determinar el tratamiento adecuado.

  • Convulsiones tónico-clónicas (anteriormente conocidas como gran mal):

Las convulsiones tónico-clónicas son probablemente el tipo de convulsión más conocido. Comienzan con una fase tónica, donde los músculos se tensan, seguida de una fase clónica, caracterizada por movimientos rítmicos y repetitivos de los músculos. Durante esta fase, la persona puede perder la conciencia.

Es importante destacar que las convulsiones tónico-clónicas pueden ser aterradoras tanto para la persona que las experimenta como para los observadores. La duración de estas convulsiones varía, y la recuperación puede incluir confusión y fatiga.

  • Convulsiones mioclónicas:

Las convulsiones mioclónicas involucran movimientos musculares bruscos e involuntarios. Estos movimientos pueden afectar a una parte del cuerpo o al cuerpo entero y suelen ser repentinos. Las convulsiones mioclónicas pueden ocurrir en personas con trastornos neurológicos específicos o como eventos aislados.

Es crucial identificar las causas subyacentes de las convulsiones mioclónicas, ya que pueden ser indicativas de diversas condiciones médicas.

  • Convulsiones focales:

Las convulsiones focales, anteriormente conocidas como parciales, afectan solo una parte del cerebro. Pueden provocar movimientos inusuales, sensaciones o emociones. Dependiendo de la región cerebral afectada, las convulsiones focales pueden ser conscientes o inconscientes.

Reconocer y describir con precisión los síntomas asociados con las convulsiones focales es crucial para determinar la causa subyacente y planificar el tratamiento adecuado.

¿Cuáles son las causas subyacentes de este tipo de convulsiones?

Las convulsiones pueden tener diversas causas subyacentes, y es fundamental abordarlas de manera integral para proporcionar un tratamiento efectivo. A continuación, se explorarán algunas de las posibles causas asociadas con los distintos tipos de convulsiones:

  • Causas genéticas:

Algunas personas pueden tener una predisposición genética a desarrollar convulsiones. Las anomalías genéticas pueden afectar la actividad eléctrica del cerebro, aumentando el riesgo de episodios convulsivos. En estos casos, es esencial realizar una evaluación genética para comprender mejor la base genética y desarrollar estrategias de manejo adecuadas.

  • Lesiones cerebrales:

Traumatismos craneales, accidentes cerebrovasculares, tumores cerebrales o cualquier otra lesión que afecte la estructura del cerebro pueden desencadenar convulsiones. La identificación y el tratamiento temprano de estas lesiones son cruciales para prevenir la recurrencia de episodios convulsivos.

  • Trastornos metabólicos:

Desequilibrios en los niveles de glucosa, sodio, calcio o problemas en el metabolismo pueden influir en la actividad eléctrica cerebral. Condiciones como la diabetes, trastornos de tiroides o enfermedades metabólicas hereditarias pueden ser factores contribuyentes.

  • Infecciones cerebrales:

Infecciones que afectan el cerebro, como la meningitis o la encefalitis, pueden desencadenar convulsiones. La respuesta inflamatoria del cuerpo a estas infecciones puede afectar la actividad eléctrica normal del cerebro.

  • Trastornos neurológicos:

Enfermedades como la epilepsia, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Alzheimer o el síndrome de Rett pueden estar asociadas con convulsiones recurrentes. La comprensión de estos trastornos es esencial para un manejo adecuado.

  • Consumo de sustancias:

El abuso de sustancias, como alcohol, drogas ilícitas o ciertos medicamentos, puede desencadenar convulsiones. La discontinuación abrupta de ciertos medicamentos también puede ser un factor desencadenante.

  • Fiebre en la infancia:

Las convulsiones febriles son más comunes en niños y están vinculadas a episodios febriles. Aunque suelen ser benignas, es importante evaluar la causa subyacente de la fiebre y monitorizar a los niños para prevenir posibles complicaciones.

  • Trastornos del sueño:

La falta de sueño o trastornos del sueño pueden aumentar la susceptibilidad a las convulsiones en algunas personas. Mantener un patrón de sueño regular y abordar los problemas de sueño es crucial en estos casos.

Chica que ha sufrido un episodio epileptico

¿Qué síntomas presentan cada uno de estos tipos de convulsiones?

Los síntomas de las convulsiones varían según el tipo específico de convulsión. A continuación, se detallan los síntomas asociados con diferentes tipos de convulsiones:

Convulsiones de ausencia:

  • Pérdida abrupta de conciencia.
  • Mirada fija.
  • Ausencia de respuesta a estímulos externos.
  • Movimientos sutiles como parpadeo o movimientos faciales repetitivos.
  1. Es fundamental observar la duración breve de estos episodios, que generalmente son de pocos segundos.

Convulsiones tónico-clónicas:

  • Fase tónica:Pérdida de conciencia.
  • Caída al suelo.
  • Contracción muscular intensa.
  • Fase clónica:Movimientos musculares rítmicos y convulsivos.
  • Salivación excesiva.
  • Posible pérdida de control de la vejiga o los intestinos.

Después de la convulsión, la persona puede experimentar confusión, fatiga y posiblemente dolor muscular.

Convulsiones mioclónicas:

  • Movimientos musculares repentinos y bruscos.
  • Pueden afectar una parte del cuerpo o ser generalizados.
  • Estos movimientos suelen ser involuntarios y pueden ocurrir en patrones repetitivos.

Las convulsiones mioclónicas pueden ser breves y aisladas o formar parte de un trastorno neurológico más amplio.

Convulsiones focales:

  • Dependiendo de la región cerebral afectada, los síntomas pueden variar.
  • Pueden involucrar movimientos inusuales en una parte del cuerpo.
  • Cambios en la percepción, sensaciones extrañas o emociones intensas.
  • En algunos casos, la persona puede experimentar alucinaciones o cambios en el sentido del gusto y el olfato.

Las convulsiones focales pueden ser conscientes (la persona permanece alerta) o inconscientes.

La descripción detallada de los síntomas a un profesional de la salud, especialmente a un neurólogo, es fundamental para el diagnóstico adecuado y la identificación de la causa subyacente. Además, el monitoreo de los patrones de convulsiones a lo largo del tiempo es esencial para adaptar el plan de tratamiento según sea necesario.

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