Tipos de convulsiones explicados con ejemplos clínicos
Autor: Giovana Femat Roldán

Las convulsiones son manifestaciones clínicas de una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Pueden variar enormemente en su forma, duración, causas y gravedad. Entender los diferentes tipos de convulsiones es esencial para poder ofrecer un diagnóstico preciso, planear un tratamiento adecuado y brindar apoyo tanto a la persona que las vive como a su entorno.
Síndrome de West (SW)
El SW se compone de una triada característica de: espasmos epilépticos, un patrón hipsarrítmico del EEG y retraso psicomotor ligado probablemente a factores del desarrollo neurológico aunque uno de estos elementos puede estar ausente. La edad de inicio del SW es entre los 3 y 12 meses con una incidencia entre los 4 y 6 meses. Se calcula que la incidencia del SW es de 1 por 4.000 a 6.000 nacidos vivos.
Los espasmos infantiles característicos de la enfermedad se crean por un reflejo de interacciones anormales entre la corteza y el tallo. Lesiones focales en etapas tempranas de la vida pueden afectar otros sitios cerebrales y el fenómeno de hipsarritmia puede representar una actividad anormal proveniente de múltiples sitios. El término de espasmos infantiles actualmente no es tan empleado y son llamados como espasmos epilépticos debido a que hace referencia a un tipo de convulsiones o a un síndrome epiléptico.
En los espasmos epilépticos se describió el rol de un sistema nervioso central (SNC) inmaduro con patogénesis en el eje cerebro-adrenales, otras teorías consideran que el efecto de diferentes estresores en un cerebro inmaduro producen secreción anormal de hormona liberadora de corticotropina causante de los espasmos. La hipótesis actual más aceptada se relaciona con la sobreproducción de la hormona liberadora de corticotropina, ya que su sobreproducción provoca hiperexcitabilidad neuronal y crisis convulsivas. Los espasmos característicos del SW consisten en una breve contracción muscular que abarca tronco y extremidades que pueden ser en flexión, extensión o mixtas.
Los espasmos en flexión se caracterizan por la flexión brusca simultánea del cuello, y tronco con flexión simétrica bilateral abducción o aducción de las extremidades superiores y flexión aducción de las extremidades inferiores. Cuando solo participan los músculos flexores del cuello el espasmo puede manifestarse como un movimiento de cabeceo. Cuando participan los músculos de la cintura escapular el espasmo puede manifestarse como un movimiento parecido a un encogimiento de hombros. Los espasmos en extensión provocan una brusca extensión del cuello y del tronco con extensión y abducción de las cuatro extremidades. En los espasmos mixtos la postura primaria puede ser la flexión o extensión del cuello y tronco pero las contracciones asociadas de las extremidades superiores e inferiores se oponen a la postura primaria.
Síndrome de Lennox Gastaut
El síndrome de Lennox-Gastaut (LGS), también conocido como síndrome de Lennox, es una variante de epilepsia infantil de difícil manejo, que aparece entre los dos y seis años de vida, y que se caracteriza por convulsiones frecuentes y diversas; a menudo se acompaña de discapacidad y problemas conductuales.
El síndrome de Lennox-Gastaut está precedido por espasmos epilépticos (síndrome de West) en alrededor del 30% de los casos. El síndrome se caracteriza por crisis convulsivas diarias, de distintos tipos y características. Una característica típica es la amplia variedad de crisis que se pueden presentar; mayor que cualquier otro síndrome epiléptico.
El tipo de crisis convulsiva que se presenta con más frecuencia en el síndrome de Lennox-Gastaut es del tipo tónico, que suelen presentarse durante la noche, en las transiciones de sueño a vigilia. El segundo tipo de crisis convulsiva más frecuente es la crisis mioclónica, que ocurre con frecuencia cuando el individuo se encuentra fatigado.
También son comunes las crisis atónicas, crisis de ausencia atípicas, crisis tónicas, parciales complejas, focales y crisis tonico clónicas. Hasta la mitad de los pacientes presentan estatus epileptico, comúnmente no convulsivo, caracterizado por mareo, apatía y pérdida del estado de alerta. Las crisis pueden causar caídas súbitas o pérdida del equilibrio, por lo que los pacientes suelen usar casco para prevenir lesiones cerebrales.
Síndrome Panayiotopoulos
El síndrome de Panayiotopoulos es un trastorno epileptico de causa desconocida común relacionado con la infancia que se presenta exclusivamente en niños por lo demás normales y se manifiesta principalmente con crisis epilépticas autonómicas. Un consenso de expertos ha definido el síndrome de Panayiotopoulos como un trastorno epileptico focal benigno relacionado con la edad que se presenta en la primera y segunda infancia.
Se caracteriza por convulsiones, a menudo prolongadas, con síntomas predominantemente autonómicos, y por electroencefalograma que muestra focos cambiantes o múltiples, a menudo con predominio occipital.
Las convulsiones autonómicas consisten en episodios de función autonómica alterada con náuseas, arcadas y vómitos como síntomas predominantes.
La tríada emética completa (náuseas, arcadas, vómitos) culmina en vómitos en el 74% de las convulsiones; en otras, solo se presentan náuseas o arcadas, y en unas pocas, no se observa ninguno de los síntomas eméticos.

¿Qué tipos de convulsiones se pueden presentar?
A continuación, se describen los tipos de convulsiones según la clasificación de la Liga Internacional contra la Epilepsia (ILAE), que divide las convulsiones principalmente en focales, generalizadas y de tipo desconocido:
1. Convulsiones focales (también llamadas parciales)
Se originan en una región específica del cerebro. Dependiendo de si afectan la conciencia o no, se dividen en dos subtipos:
a) Convulsiones focales con conciencia preservada
- La persona está despierta y consciente durante el episodio.
- Puede experimentar sensaciones extrañas (aura), como hormigueos, sonidos o sabores inusuales, o cambios emocionales.
- A menudo se limitan a movimientos o sensaciones en una parte del cuerpo.
b) Convulsiones focales con alteración de la conciencia
- La persona no responde o tiene una conciencia reducida durante la convulsión.
- Puede realizar movimientos automáticos (automatismos), como masticar, parpadear o frotarse las manos.
- Generalmente duran entre 1 y 2 minutos.
2. Convulsiones generalizadas
Involucran ambos hemisferios cerebrales desde el inicio. Estas convulsiones afectan la conciencia y suelen tener manifestaciones más evidentes.
a) Convulsiones tónico-clónicas generalizadas (gran mal)
- Son las más conocidas y dramáticas.
- Comienzan con una fase tónica (rigidez muscular), seguida por una fase clónica (sacudidas repetitivas).
- La persona pierde el conocimiento y puede presentar pérdida de control de esfínteres y dificultad para respirar brevemente.
- Suelen durar de 1 a 3 minutos.
b) Ausencias (pequeño mal)
- Frecuentes en la infancia.
- Se caracterizan por episodios breves (segundos) de desconexión del entorno, con mirada fija o parpadeo rápido.
- No hay convulsión visible, pero sí una interrupción súbita de la actividad.
- A menudo pasan desapercibidas y se confunden con distracción.
c) Convulsiones mioclónicas
- Sacudidas musculares breves, rápidas e involuntarias, usualmente en brazos, piernas o cara.
- Pueden ocurrir al despertar o en combinación con otros tipos de epilepsia.
d) Convulsiones atónicas
- También llamadas “drop attacks”.
- Se produce una pérdida repentina del tono muscular.
- La persona puede desplomarse o caer, lo que aumenta el riesgo de lesiones.
e) Convulsiones tónicas
- Solo hay rigidez muscular sin sacudidas.
- Suelen durar segundos y afectar más frecuentemente a los músculos del tronco o extremidades.
f) Convulsiones clónicas
- Caracterizadas exclusivamente por sacudidas rítmicas sin la fase de rigidez inicial.
- Son menos comunes.
3. Convulsiones de tipo desconocido
Se incluyen en esta categoría cuando no hay suficiente información para clasificarlas como focales o generalizadas. Esto puede suceder, por ejemplo, si la persona está sola cuando ocurre el episodio y no hay un registro en video ni un EEG disponible.
¿Cuáles son las principales causas de una convulsión?
Las convulsiones pueden tener múltiples causas, y comprender el origen de cada una permite brindar un tratamiento más específico y prevenir futuros episodios. Una convulsión ocurre cuando hay una descarga eléctrica anormal y excesiva en el cerebro. Esta actividad puede ser desencadenada por diferentes factores, que varían dependiendo de la edad, antecedentes médicos y condición neurológica de la persona.
A continuación se detallan las principales causas de una convulsión, agrupadas según su naturaleza:
1. Epilepsia: la causa más frecuente cuando las convulsiones son recurrentes
La epilepsia es un trastorno neurológico crónico caracterizado por la predisposición a generar convulsiones de manera repetitiva, sin una causa aparente inmediata.
2. Causas estructurales o lesiones cerebrales
Cualquier daño en el tejido cerebral puede generar convulsiones. Entre las causas más comunes están:
- Accidente cerebrovascular (ACV)
- Traumatismo craneoencefálico (TCE)
- Tumores cerebrales
- Malformaciones congénitas
- Cicatrices cerebrales (esclerosis hipocampal, por ejemplo)
3. Causas genéticas
Algunas formas de epilepsia tienen un origen hereditario, debido a mutaciones genéticas que afectan la función de las neuronas.
- Pueden ser familiares o espontáneas.
- Se asocian con síndromes específicos (como el síndrome de Dravet o la epilepsia mioclónica juvenil).
4. Causas metabólicas y sistémicas
Alteraciones del equilibrio químico del cuerpo pueden afectar el cerebro y generar convulsiones, incluso en personas sin epilepsia previa. Algunas causas comunes incluyen:
- Hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre)
- Hiponatremia (bajo nivel de sodio)
- Hipocalcemia (bajo nivel de calcio)
- Encefalopatías hepáticas o renales
- Alteraciones hormonales severas
5. Infecciones del sistema nervioso central
La inflamación o infección del cerebro puede provocar convulsiones, tanto focales como generalizadas. Las más frecuentes son:
- Meningitis
- Encefalitis
- Abscesos cerebrales
- Neurocisticercosis (en regiones endémicas)
6. Convulsiones febriles (en niños pequeños)
Ocurren en niños entre los 6 meses y 5 años durante episodios de fiebre alta, sin infección cerebral. Son benignas en la mayoría de los casos.
7. Consumo de sustancias o abstinencia
Algunas sustancias pueden provocar convulsiones, ya sea por intoxicación directa o por abstinencia:
- Alcohol (especialmente durante el síndrome de abstinencia)
- Drogas estimulantes (cocaína, metanfetaminas)
- Sobredosis de medicamentos
- Interacción entre fármacos
8. Causas desconocidas (idiopáticas)
A pesar de todos los estudios disponibles, en algunos casos no se identifica una causa clara. En estos pacientes se sospecha de una predisposición genética o una disfunción eléctrica sutil en el cerebro.
