Qué preguntar al especialista en epilepsia durante consulta
Autor: Giovana Femat Roldán

Existe frecuencia en personas mayores de 60 años, tras la enfermedad cerebrovascular y las demencias, que, como se expondrá más tarde, son a su vez causas importantes de crisis epilépticas.
La epilepsia es “la ocurrencia transitoria de síntomas y/o signos causados por una actividad neuronal cerebral sincrónica (que se presenta en un mismo tiempo), anormal y excesiva”. Incluye una serie de trastornos:
- Cerebrales
- Complejos
- Crónicos
- Se caracteriza por crisis recurrentes, no- provocadas.
El carácter recurrente de las crisis es un indicio importante de la enfermedad, ya que se puede sufrir de crisis sin necesariamente tener epilepsia (3-10% de la población puede tener una crisis en su vida, pero sólo 1% de la población tiene epilepsia).
¿Qué es una convulsión?
El término convulsión sólo hace alusión a la manifestación motora (movimiento) de una crisis epiléptica y consiste en contracciones musculares anormales y excesivas, generalmente bilaterales, que pueden ser sostenidas o interrumpidas. No todas las crisis epilépticas son convulsivas:
- Crisis atónica
- Crisis de ausencias
- Crisis focales con manifestación sensorial
- Crisis manifestadas sólo por alucinaciones olfatorias, visuales, auditivas, etc.
¿Qué provoca la epilepsia o convulsiones?
Las crisis epilépticas son consecuencia de un desequilibrio entre los procesos de excitación e inhibición neuronal del SNC (exceso de excitación o un defecto de inhibición), que tiene como consecuencia una descarga neuronal anómala, siendo muchos los factores que pueden alterar dicho equilibrio.
Es importante recordar, por un lado, que el cerebro normal, bajo determinadas circunstancias, puede sufrir una crisis epiléptica, y existen diferencias entre los individuos en cuanto a la susceptibilidad o umbral para sufrir una crisis epiléptica, lo que sugiere la existencia de factores endógenos subyacentes, entre ellos factores genéticos y, por otro lado, que determinados procesos o patologías tienen muchas probabilidades de producir un trastorno epiléptico crónico.
La frecuencia de las distintas causas de epilepsia varía con la edad de aparición:
- En la infancia tardía y adolescencia las causas más frecuentes de crisis comiciales son las idiopáticas y los traumatismos
- En el adulto entre 18-50 años son los traumatismos y los tumores
- En los mayores de 50 años, las enfermedades cerebrovasculares y neurodegenerativas.
Otras patologías se han asociado con epilepsia, pero esperan confirmación en estudios futuros:
- Esclerosis múltiple
- Hipertensión arterial
- Hipertrofia del ventrículo izquierdo
- Factores de riesgo para ictus embólico
- Otras demencias no-Alzheimer
- Depresión, etc
Clasificación de las crisis epilépticas
Crisis parciales o focales:
- Focal:
La actividad epiléptica queda circunscrita a pequeñas áreas de la corteza cerebral. Su semiología dependerá de la funcionalidad de dicha área. En el EEG crítico se evidencia actividad focal.
- Crisis parciales simples:
Cursan sin alteración del nivel de conciencia. Pueden ser motoras, sensitivas-sensoriales (parestesias, alteraciones visuales, del olfato o audición o del equilibrio…), autonómicas (enrojecimiento facial, sudoración, piloerección) o psíquicas (epigastralgia, miedo, sensación de despersonalización).
- Crisis parciales complejas:
Crisis parciales complejas (CPC). Cursan con alteración del nivel de conciencia. Pueden presentarse como alteración aislada o inicial del nivel de conciencia o comenzar como una crisis parcial simple que en su curso presenta una disminución del nivel de alerta
Son frecuentes los automatismos o actos estereotipados involuntarios (chupeteo, movimientos de masticación o deglución, frotamiento de manos o actos más elaborados), y suele existir recuperación gradual, con cuadro confusional postcrítico.
- Crisis parciales secundariamente generalizadas:
Son crisis generalizadas que se originan a partir de una crisis parcial simple o compleja, al propagarse hasta afectar a ambos hemisferios; son generalmente del tipo tónicoclónicas y ocurren más frecuentemente en aquellas crisis con foco en lóbulo frontal.
Crisis generalizadas
Son episodios clínicos y electroencefalográficos bilaterales sin un comienzo focal detectable y con alteración de la conciencia desde su inicio. Traducen una descarga generalizada de neuronas de toda la corteza cerebral.
¿Qué signos y síntomas puedo encontrar en la epilepsia?
La epilepsia es un trastorno neurológico crónico caracterizado por la ocurrencia de crisis epilépticas recurrentes debido a descargas eléctricas anormales en el cerebro. Los signos y síntomas varían ampliamente dependiendo del tipo de epilepsia, el área del cerebro afectada y la causa subyacente. A continuación, se describen los principales signos y síntomas que se pueden observar:
1. Crisis epilépticas generales
Estas afectan a ambos hemisferios del cerebro desde el inicio y suelen acompañarse de una pérdida de la conciencia.
Crisis tónico-clónicas (gran mal):
- Se caracterizan por una fase tónica (rigidez muscular) seguida de una fase clónica (sacudidas rítmicas de los músculos). Otros síntomas asociados incluyen:
- Pérdida de la conciencia.
- Mordedura de lengua.
- Incontinencia urinaria o fecal.
- Confusión postictal (desorientación tras la crisis).
Crisis de ausencia (pequeño mal):
- Son episodios breves, de segundos de duración, durante los cuales la persona parece desconectada o «ausente». Suelen presentarse en niños y pueden incluir:
- Mirada fija.
- Parpadeo repetitivo.
- Movimientos sutiles en las manos o la boca.
2. Crisis epilépticas focales
Estas comienzan en una región específica del cerebro y los síntomas dependen del área afectada.
Crisis focales simples:
- La persona no pierde la conciencia y puede experimentar:
- Movimientos involuntarios en una extremidad (sacudidas o espasmos).
- Sensaciones inusuales como hormigueo, calor o frío en una parte del cuerpo.
- Alucinaciones visuales, auditivas u olfativas (percibir luces, sonidos o olores inexistentes).
Crisis focales complejas:
- Aquí hay alteración de la conciencia y comportamientos automáticos, como:
- Movimientos repetitivos (frotar las manos, masticar, caminar en círculos).
- Mirada perdida o desconexión con el entorno.
- Confusión después del episodio.
3. Síntomas de advertencia (auras)
Algunas personas pueden experimentar una aura, que es un tipo de crisis focal que actúa como advertencia antes de que ocurra una crisis más generalizada. Los síntomas incluyen:
- Sensación de déjà vu o jamais vu.
- Miedo intenso o ansiedad sin causa aparente.
- Percepción de luces parpadeantes, sombras o destellos.
- Alteraciones en el olfato o el gusto.
4. Cambios conductuales y emocionales
En algunos casos, especialmente en niños, la epilepsia puede presentarse con signos más sutiles, como:
- Irritabilidad o cambios bruscos en el estado de ánimo.
- Dificultades de aprendizaje o concentración.
- Episodios de pérdida de contacto con el entorno sin movimientos evidentes.
5. Otros síntomas relacionados
En las etapas posteriores a una crisis (fase postictal), la persona puede experimentar:
- Fatiga extrema o somnolencia.
- Dolores musculares o cefalea.
- Amnesia parcial o total del episodio.
- Confusión o desorientación temporal.

Cuándo buscar ayuda médica
Es crucial acudir al médico si se observan:
- Crisis que duran más de 5 minutos.
- Crisis recurrentes sin recuperación completa entre ellas.
- Lesiones durante las crisis.
- Cambios súbitos en el tipo o frecuencia de las crisis.
La detección temprana y un diagnóstico preciso son esenciales para iniciar el tratamiento adecuado y mejorar la calidad de vida de quienes viven con epilepsia.
¿Cómo podemos diagnosticarla?
El diagnóstico de la epilepsia requiere un enfoque detallado y cuidadoso, ya que no todas las crisis epilépticas son sinónimo de epilepsia y otras condiciones pueden simular síntomas similares. El proceso diagnóstico combina la historia clínica, exploración neurológica y pruebas específicas para confirmar la presencia de epilepsia y su causa subyacente. A continuación se describen los pasos clave en el diagnóstico:
1. Historia clínica detallada
La base para un diagnóstico adecuado es una conversación profunda sobre los antecedentes médicos y las características de las crisis.
Descripción de las crisis:
- Se solicita al paciente o a testigos que detallen:
- El tipo de síntomas observados (movimientos, pérdida de conciencia, etc.).
- Duración de las crisis.
- Factores desencadenantes posibles (falta de sueño, estrés, consumo de alcohol, luces intermitentes).
Antecedentes médicos:
- Enfermedades previas, traumas craneales, infecciones del sistema nervioso o historia de accidentes cerebrovasculares.
- Uso de medicamentos, consumo de sustancias o historia familiar de epilepsia.
Edad de inicio:
- La edad a la que comienzan las crisis es un dato importante para identificar tipos específicos de epilepsia.
2. Exploración física y neurológica
El médico realiza una exploración detallada para evaluar la función cerebral y detectar posibles alteraciones.
Evaluación motora y sensitiva:
- Se evalúan reflejos, fuerza, tono muscular y sensibilidad.
Funciones cognitivas:
- La memoria, el lenguaje y la orientación se exploran para descartar deterioro asociado.
3. Electroencefalograma (EEG)
El EEG es una de las pruebas más importantes para el diagnóstico de la epilepsia.
- Cómo funciona:
Registra la actividad eléctrica cerebral mediante electrodos colocados en el cuero cabelludo.
- Qué detecta:
Descargas eléctricas anormales o patrones característicos de epilepsia, incluso cuando no hay crisis.
- Tipos de EEG:
EEG estándar: Dura unos 30-60 minutos e incluye estimulación con luces intermitentes o hiperventilación.
EEG prolongado o video-EEG: Monitoreo continuo durante horas o días, útil para registrar crisis en tiempo real.
4. Estudios de neuroimagen
Estos estudios ayudan a identificar causas estructurales de las crisis, como tumores, malformaciones o lesiones cerebrales.
- Resonancia magnética (RM):
Es la técnica más sensible para detectar anormalidades estructurales.
- Tomografía computarizada (TC):
Útil en casos urgentes o cuando la RM no está disponible.
5. Pruebas de laboratorio
Se realizan para descartar causas secundarias de las crisis y evaluar el estado general de salud.
- Análisis de sangre:
Niveles de glucosa, electrolitos y función renal y hepática.
Pruebas para detectar infecciones o enfermedades autoinmunes.
- Estudios genéticos:
En casos de epilepsias hereditarias o síndromes específicos asociados a alteraciones genéticas.
Diagnóstico diferencial
Es importante diferenciar la epilepsia de otras condiciones que pueden simular crisis, como:
- Síncope (desmayos).
- Trastornos del sueño (como narcolepsia).
- Ataques de pánico o trastornos disociativos.
- Migrañas complejas.
