¿Puede la epilepsia comenzar en la edad adulta?
Autor: Giovana Femat Roldán

La epilepsia es un trastorno neurológico que comúnmente se asocia con la infancia y la adolescencia. Sin embargo, también puede manifestarse en personas adultas, lo que a menudo sorprende tanto a los afectados como a sus familiares. A esta aparición de la epilepsia en la edad adulta se le conoce como epilepsia de inicio tardío. Si bien la epilepsia puede surgir a cualquier edad, cuando se presenta en la vida adulta, hay ciertos factores, enfermedades y situaciones que aumentan el riesgo de desarrollarla.
¿Qué son las crisis epilépticas?
Las crisis epilépticas son episodios transitorios de actividad eléctrica anormal en el cerebro que provocan una serie de síntomas neurológicos. Estas crisis pueden variar significativamente en su presentación, desde leves episodios de desconexión o movimientos involuntarios hasta convulsiones generalizadas que afectan a todo el cuerpo. Cuando una persona tiene dos o más crisis no provocadas con más de 24 horas de diferencia entre ellas, se puede diagnosticar epilepsia.
En la epilepsia de inicio adulto, los episodios más comunes suelen ser crisis focales, las cuales afectan solo a una parte del cerebro, lo que puede provocar síntomas que varían dependiendo de la región cerebral afectada. Las crisis focales pueden incluir sensaciones extrañas, pérdida de conciencia o confusión temporal, movimientos incontrolados de una parte del cuerpo o incluso alteraciones visuales o auditivas.
Factores desencadenantes y causas de la epilepsia en adultos
Una diferencia clave entre la epilepsia en niños y adultos es que, en la edad adulta, con mayor frecuencia hay una causa subyacente identificable. Algunas de las causas más comunes de epilepsia en adultos incluyen:
1.- Lesiones cerebrales:
Una de las principales causas de epilepsia adquirida en adultos es el daño cerebral causado por traumatismo craneoencefálico, como accidentes de tráfico o caídas. Estas lesiones pueden desencadenar crisis epilépticas debido al daño en las estructuras neuronales.
2.- Accidentes cerebrovasculares (ACV):
Los accidentes cerebrovasculares son una de las principales causas de epilepsia de inicio tardío. Un ACV ocurre cuando el flujo sanguíneo al cerebro se interrumpe, ya sea por un coágulo (isquemia) o por una hemorragia. El tejido cerebral dañado puede generar actividad eléctrica anormal que provoque crisis epilépticas.
3.- Tumores cerebrales:
Los tumores, benignos o malignos, pueden presionar o dañar áreas del cerebro, desencadenando epilepsia. Este tipo de epilepsia generalmente se asocia a crisis focales, ya que el tumor afecta a una región específica del cerebro.
4.- Enfermedades neurodegenerativas:
Condiciones como la enfermedad de Alzheimer, que afectan progresivamente el cerebro, también pueden causar epilepsia. A medida que las células cerebrales se degeneran, aumentan las probabilidades de sufrir crisis epilépticas.

Epilepsia idiopática y diagnóstico tardío
En algunos casos, la epilepsia de inicio en la edad adulta puede no tener una causa claramente identificable, lo que se conoce como epilepsia idiopática. Esto puede ocurrir incluso en adultos sin antecedentes de crisis epilépticas en su infancia. En estos casos, los pacientes a menudo experimentan un diagnóstico tardío porque los síntomas pueden ser leves, intermitentes o atribuidos a otras condiciones.
1.- Evaluación neurológica y diagnóstico
Cuando se sospecha de epilepsia en un adulto, es fundamental realizar una evaluación neurológica completa. El diagnóstico se basa principalmente en el historial médico, la descripción de las crisis y estudios diagnósticos, como el electroencefalograma (EEG), que mide la actividad eléctrica del cerebro. Si el EEG muestra patrones anormales de actividad eléctrica, puede confirmar la presencia de epilepsia.
Además del EEG, las pruebas de neuroimagen, como la resonancia magnética (RM), son cruciales para detectar anomalías estructurales en el cerebro, como tumores, cicatrices o daños por un ACV. En algunos casos, la RM puede identificar áreas cerebrales lesionadas que no se detectan con otros métodos.
2.- Síntomas neurológicos en la epilepsia de inicio adulto
Los síntomas de la epilepsia en adultos pueden ser más sutiles que las convulsiones tónicas-clónicas típicas. Algunos pacientes experimentan confusión mental temporal, movimientos involuntarios en una parte del cuerpo o simplemente un episodio breve de desconexión. Estas crisis focales pueden no ser reconocidas de inmediato como epilepsia, lo que retrasa el diagnóstico.
3.- Tratamiento anticonvulsivo
Una vez diagnosticada la epilepsia, el tratamiento generalmente incluye medicamentos anticonvulsivos. Estos fármacos ayudan a controlar las crisis epilépticas reduciendo la actividad eléctrica anormal en el cerebro. El tratamiento anticonvulsivo en adultos debe personalizarse según el tipo de epilepsia, la frecuencia de las crisis y la causa subyacente. Es importante realizar un seguimiento médico regular, ya que algunos pacientes requieren ajustes en las dosis o cambios de medicamentos si no responden bien al tratamiento inicial.
En algunos casos en los que las crisis no responden a la medicación, se pueden considerar otras opciones de tratamiento, como la cirugía, que implica la remoción del área del cerebro que provoca las crisis, o la estimulación del nervio vago.
Manejo de las crisis y calidad de vida
El manejo adecuado de las crisis epilépticas en la vida diaria es esencial para garantizar la seguridad del paciente. Los adultos con epilepsia pueden llevar una vida normal con el tratamiento adecuado, pero es importante que tanto ellos como sus familias aprendan a reconocer los desencadenantes potenciales de las crisis, como el estrés, la falta de sueño, el alcohol o ciertos medicamentos.
Es crucial que los adultos con epilepsia mantengan un control regular con su médico y sigan las indicaciones terapéuticas para evitar complicaciones. La educación y el apoyo de los seres queridos son igualmente importantes para el bienestar emocional y social de la persona afectada.
¿Qué síntomas se presentan cuando la epilepsia se da en la adultez?
La epilepsia en la adultez puede manifestarse de diversas formas, dependiendo del tipo de crisis epiléptica y de la región del cerebro afectada. Los síntomas más comunes incluyen:
- Crisis convulsivas (Tónico-Clónicas):
Son las crisis más conocidas y suelen incluir pérdida del conocimiento, rigidez corporal (fase tónica) y movimientos bruscos y repetitivos de las extremidades (fase clónica). También puede haber mordedura de la lengua, pérdida de control de esfínteres y confusión postictal (desorientación tras la crisis).
- Crisis de ausencia:
Aunque más comunes en la infancia, algunos adultos también pueden experimentar este tipo de crisis, que se caracterizan por breves periodos de desconexión de la realidad. Durante la crisis, el paciente parece estar mirando al vacío, sin responder a estímulos, pero no presenta movimientos bruscos.
- Crisis focales:
En las crisis focales, los síntomas dependen del área cerebral afectada. Pueden incluir movimientos involuntarios de una parte del cuerpo, sensaciones anormales como hormigueo o alucinaciones olfativas, auditivas o visuales. También pueden presentarse alteraciones cognitivas o emocionales, como confusión, miedo o déjà vu.
- Crisis focales con alteración de la conciencia:
En este tipo de crisis, el paciente puede experimentar cambios en la conciencia, como estar consciente pero no responder adecuadamente. Pueden realizar movimientos repetitivos automáticos, como frotarse las manos o masticar, y tras la crisis, sentirse desorientados.
- Cambios de comportamiento:
Algunos adultos pueden experimentar cambios de personalidad, irritabilidad o episodios de ansiedad antes o después de una crisis. Estos cambios pueden ser signos de que una crisis epiléptica está por ocurrir.
- Aura:
En muchos casos, los pacientes experimentan un «aura» antes de una crisis, que puede incluir sensaciones como un olor extraño, una sensación de déjà vu, una alteración en la percepción visual o auditiva, o sensaciones físicas como mareos o náuseas. Este aura es un signo de que una crisis focal puede desencadenarse.
- Confusión postictal:
Después de una crisis, es común que la persona experimente confusión, fatiga extrema y dificultad para hablar o recordar lo que sucedió durante la crisis.
Estos síntomas pueden variar mucho de una persona a otra, y algunos adultos pueden experimentar crisis que son difíciles de detectar debido a su brevedad o sutiles manifestaciones. Además, la epilepsia en la adultez puede estar relacionada con otras condiciones, como daño cerebral previo, tumores, accidentes cerebrovasculares o traumatismos craneoencefálicos, lo que puede influir en la presentación de los síntomas.
Es importante que las personas que sospechen que están experimentando estos síntomas consulten a un especialista, ya que el diagnóstico y tratamiento temprano son claves para mejorar la calidad de vida y evitar complicaciones asociadas a las crisis epilépticas no controladas.
