Clinica de Epilepsia en Monterrey

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Componentes de la Escala de Gravedad de la Epilepsia (ESQ)

La Escala de Gravedad de la Epilepsia, también conocida por sus siglas en inglés como ESQ (Epilepsy Severity Questionnaire), es una herramienta diseñada para evaluar la severidad de la epilepsia en pacientes. Se centra en capturar la frecuencia y el impacto de las convulsiones, así como el efecto del tratamiento en la vida diaria del individuo. La finalidad de la ESQ es proporcionar una medida comprensiva y representativa de la carga que la enfermedad impone, ayudando tanto a profesionales de la salud como a pacientes a entender mejor la gravedad de la condición y facilitando la toma de decisiones terapéuticas informadas.

Componentes Principales de la ESQ

  • Frecuencia de Convulsiones:

Este componente evalúa cuán a menudo ocurren las convulsiones en un periodo específico. La frecuencia se considera un indicador clave de la severidad de la epilepsia, ya que convulsiones más frecuentes suelen correlacionarse con un mayor impacto en la calidad de vida del paciente.

  • Tipos de Convulsiones:

Diferentes tipos de convulsiones pueden tener distintos impactos en el individuo. La ESQ toma en cuenta la variedad de convulsiones experimentadas por el paciente, incluyendo convulsiones focales, generalizadas, tónico-clónicas, entre otras.

  • Efecto del Tratamiento:

Se evalúa cómo el tratamiento actual está manejando las convulsiones y en qué medida los efectos secundarios del tratamiento afectan la vida diaria del paciente. Esto incluye consideraciones sobre la medicación antiepiléptica, tratamientos quirúrgicos, dietas cetogénicas, y otras intervenciones.

  • Impacto en la Vida Diaria:

Este aspecto mide cómo la epilepsia afecta las actividades cotidianas del individuo, su desempeño laboral o académico, relaciones sociales y emocionales, y la capacidad para realizar actividades de la vida diaria.

  • Estado de Ánimo y Bienestar Psicológico:

Dado que la epilepsia puede tener un fuerte impacto en el bienestar psicológico de la persona, la ESQ incluye preguntas relacionadas con el estado de ánimo, ansiedad, depresión, y otros aspectos de la salud mental.

  • Percepción Personal de la Gravedad:

La escala también considera la perspectiva del paciente sobre su propia condición, incluyendo su percepción de control sobre las convulsiones, el miedo a sufrir convulsiones, y el impacto percibido en su calidad de vida.

Aplicación de la ESQ

La ESQ puede ser administrada por profesionales de la salud en distintos contextos, incluyendo:

  • Consultas de seguimiento
  • Evaluaciones iniciales
  • Estudios de investigación.

Su uso facilita la comunicación entre el paciente y el profesional de la salud, permitiendo ajustes más precisos en el plan de tratamiento. Además, puede ser una herramienta útil para el seguimiento a largo plazo de los pacientes, ayudando a identificar cambios en la gravedad de la enfermedad y la eficacia del tratamiento.

En resumen, la Escala de Gravedad de la Epilepsia proporciona una visión integral de cómo la epilepsia afecta al individuo, abarcando desde aspectos clínicos como la frecuencia y tipos de convulsiones, hasta el impacto psicosocial y emocional de la enfermedad. Su aplicación contribuye a una mejor comprensión de la enfermedad y a una atención más personalizada y efectiva para las personas con epilepsia.

La Escala de Gravedad de la Epilepsia (ESQ, por sus siglas en inglés) es una herramienta diseñada para ser aplicada en una amplia gama de individuos que viven con epilepsia. Su objetivo es evaluar de manera comprensiva la severidad de la epilepsia, teniendo en cuenta no solo la frecuencia y el tipo de convulsiones, sino también el impacto de estas en la vida cotidiana del paciente y su percepción personal de la enfermedad. La ESQ es útil para obtener una imagen detallada de cómo la epilepsia afecta al individuo, facilitando así la personalización del tratamiento y el manejo de la enfermedad.

Grupos de Aplicación de la ESQ

  • Pacientes Pediátricos:

Se puede aplicar en niños con epilepsia, con adaptaciones en el lenguaje o método de aplicación para asegurar que la escala sea comprensible para ellos. Esto permite a los profesionales de la salud entender mejor cómo la epilepsia afecta el desarrollo, la educación y la vida social de los niños.

  • Adolescentes:

Al igual que en los niños, se adapta para abordar las preocupaciones específicas de esta etapa de la vida, como el impacto en la autoestima, las relaciones sociales y el rendimiento académico.

  • Adultos:

Se aplica en adultos con epilepsia para evaluar cómo la condición afecta su vida laboral, relaciones personales, bienestar emocional y habilidad para llevar a cabo actividades diarias.

  • Población Geriátrica:

Aunque la epilepsia es menos común en personas mayores, la ESQ se puede utilizar para entender cómo la epilepsia interactúa con otras condiciones de salud que son más frecuentes en esta etapa de la vida, y cómo afecta la independencia y calidad de vida.

¿Qué es la epilepsia?

La epilepsia se define como un trastorno caracterizado por la recurrencia de crisis epilépticas. Estas, a su vez, son el resultado de descargas excesivas y desordenadas de neuronas cerebrales. Las crisis epilépticas pueden ser convulsivas y no convulsivas. Las primeras son aquellas en las cuales hay movimiento (ej. Crisis parciales motoras, o crisis tónico-clónicas generalizadas). En las no convulsivas, no hay movimiento, pero se presentan igualmente descargas anormales, responsables del fenómeno observado. Ejemplo de lo anterior constituyen las ausencias, las crisis parciales, sensitivas o las crisis parciales con componente psíquico.

¿Cuáles son los tipos de crisis?

  • Crisis parcial:

Son aquellas que se generan en un área específica del cerebro (Ej. lóbulo frontal izquierdo).

  • Crisis Generalizada:

Son aquellas en las cuales hay compromiso simultáneo de ambos hemisferios cerebrales.

  • Síndrome epiléptico:

Se define por la asociación de diferentes crisis epilépticas, el estado neurológico intercrítico del paciente y las características electroencefalográficas ictales e interictales.

¿Cómo suceden la epilepsia?

Se han planteado diferentes hipótesis para explicar la génesis de las crisis epilépticas: 

Alteraciones neuronales:

Las neuronas que generan descargas epilépticas tienen la particularidad de producir potenciales de acción de mayor voltaje que las demás neuronas. Ante un estímulo determinado pueden generar «potenciales de acción gigantes», cuya expresión clínica puede ser una crisis epiléptica.

Por otra parte, es bien conocido que las neuronas están genéticamente codificadas para generar potenciales de acción ante diferentes estímulos. Sin embargo, si estos no son lo suficientemente intensos, no se logrará generar el potencial.

El punto al cual debe llegar el estímulo para generar el potencial de acción se denomina» umbral de la neurona.» Entre más alto sea este, más intenso tendrá que ser el estímulo para generar la descarga. Se ha planteado entonces que las neuronas que generan crisis epilépticas tienen un umbral muy bajo y esto facilita la aparición de crisis.

Alteraciones en los neurotransmisores:

En el cerebro hay neurotransmisores inhibidores y excitadores. El principal neurotransmisor inhibidor en el sistema nervioso es el ácido gama-aminobutírico, denominado GABA. A su vez, los principales aminoácidos excitatorios son el ácido glutámico y el aspartato. Se ha planteado que en la epilepsia podría haber un desequilibrio entre estos neurotransmisores, existiendo un déficit de GABA o un exceso de aminoácidos excitatorios. 

Kindling:

Este fenómeno logra producir crisis epilépticas en forma experimental. Consiste en aplicar a un grupo neuronal, durante breves períodos de tiempo (no más de un segundo), estímulos eléctricos repetitivos, de baja intensidad. Los estímulos se usan con diferentes intervalos de tiempo (2 a 24 horas). Inicialmente esto lleva a generar en dichas neuronas descargas que se visualizan en el electroencefalograma (EEG) pero sin ninguna manifestación clínica.

Otras escalas que evalúan la gravedad de la epilepsia

Tres escalas fueron diseñadas para predecir el pronóstico para el status epiléptico convulsivo (SEC): el Score de severidad de status epiléptico (STESS), la escala de RANKIN modificada de STESS (mRSTESS) y el Score de mortalidad en status epiléptico basado en la epidemiología (EMSE-EACEG).

  • STESS:

Es una escala que evalúa la mortalidad en pacientes con Status epiléptico convulsivo. Esta herramienta considera la edad, antecedentes de epilepsia, tipo de crisis y compromiso de conciencia. Un puntaje de 0-2 se define como favorable, indicando bajo riesgo de muerte. Su sensibilidad es del 94% y su especificidad es del 60%.

  • El mRSTESS

Incluye en el STESS el RANKIN modificado al alta por un lado y por otro aumenta la edad de corte de 65 a 70 años, siendo más adecuado para predecir la mortalidad. Un valor mayor o igual a 4 presenta una sensibilidad del 81% y especificidad del 65% para predecir mortalidad/morbilidad en el status epiléptico convulsivo.

  • EMSE-EACEG:

Es una escala predictora de mortalidad, así como también de buen y mal pronóstico al alta hospitalaria. Presenta cuatro componentes (etiología, comorbilidad, edad y EEG). Un valor mayor o igual a 60 presenta una sensibilidad al 82% y especificidad de 55% para predecir mortalidad. Mientras que un valor mayor o igual a 40 presenta una sensibilidad del 80% y especificidad del 75% para predecir pronóstico alto.

Terapéutica en las crisis convulsivas

Las convulsiones se pueden controlar. Con la administración adecuada de medicamentos anticonvulsivantes, hasta un 70% de las personas con epilepsia podrían vivir sin convulsiones. Después de dos años sin convulsiones, puede considerarse la posibilidad de suspender la medicación; para ello, se deben tener en cuenta los factores clínicos, sociales y personales pertinentes. La cirugía puede ser beneficiosa en los pacientes que no responden bien a los tratamientos farmacológicos.

¿Cuáles son las causas de la epilepsia?

Las causas de la epilepsia son diversas y complejas, reflejando la naturaleza multifacética de la enfermedad. La epilepsia no se origina de una sola fuente, sino que puede ser el resultado de varios factores, algunos de los cuales son genéticos, mientras que otros pueden ser adquiridos a lo largo de la vida del individuo. Entender estas causas ayuda a los profesionales de la salud a diseñar tratamientos más efectivos y proporcionar información valiosa a los pacientes y sus familias.

Causas Genéticas

  • Predisposición Genética:

Algunas formas de epilepsia tienen un componente genético fuerte, donde mutaciones específicas o la predisposición heredada pueden aumentar el riesgo de desarrollar la enfermedad. En estos casos, la epilepsia tiende a presentarse en familias con un patrón de herencia que puede ser identificado.

  • Enfermedades Genéticas:

Ciertas condiciones genéticas, como la esclerosis tuberosa, la enfermedad de Sturge-Weber, y otras enfermedades neurocutáneas, están asociadas con un mayor riesgo de epilepsia debido a las alteraciones que provocan en el desarrollo y funcionamiento del cerebro.

Causas Estructurales/Metabólicas

  • Traumatismos Craneoencefálicos:

Lesiones en la cabeza, ya sean leves o severas, pueden dañar el tejido cerebral y aumentar el riesgo de epilepsia.

  • Infecciones del Sistema Nervioso:

Infecciones cerebrales como la meningitis, encefalitis, y el absceso cerebral pueden causar daño cerebral y llevar al desarrollo de epilepsia.

  • Accidentes Cerebrovasculares y Otras Afecciones Vasculares:

Estos eventos pueden causar daño a áreas específicas del cerebro, afectando su funcionamiento y potencialmente conduciendo a la epilepsia.

  • Tumores Cerebrales:

Los tumores pueden alterar la actividad normal del cerebro y aumentar el riesgo de convulsiones.

  • Malformaciones Cerebrales:

Anomalías en el desarrollo del cerebro antes del nacimiento pueden predisponer a un individuo a la epilepsia.

Causas Metabólicas

  • Desequilibrios Electrolíticos y Metabólicos:

Alteraciones en los niveles de electrolitos o desequilibrios metabólicos pueden afectar la actividad eléctrica del cerebro, provocando convulsiones.

  • Hipoglucemia e Hipoxia:

La falta de oxígeno en el cerebro o niveles bajos de glucosa en sangre pueden llevar a actividad convulsiva.

Factores de Riesgo Adicionales

  • Enfermedades Degenerativas:

Condiciones como la enfermedad de Alzheimer pueden aumentar el riesgo de desarrollar epilepsia en etapas tardías de la enfermedad.

  • Fiebre Alta en la Infancia:

Convulsiones febriles, aunque generalmente no conducen a epilepsia, pueden ser un factor de riesgo en algunos individuos.

Enfoque Holístico en la Comprensión de la Epilepsia

Es crucial reconocer que la epilepsia es una condición con muchas caras. La interacción entre factores genéticos, lesiones cerebrales, y otras condiciones médicas subraya la importancia de un enfoque personalizado en el diagnóstico y tratamiento de la epilepsia. La investigación continua en las causas y mecanismos subyacentes de la epilepsia no solo mejora el manejo clínico de la enfermedad sino que también ofrece esperanza para terapias más efectivas y específicas en el futuro.

A través de la comprensión de las causas de la epilepsia, se puede fomentar una mayor empatía y apoyo hacia aquellos afectados, ofreciendo no solo tratamientos sino también un entorno de comprensión y cuidado que reconoce la complejidad de su experiencia.

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