Haz tu cita por WhatsApp

Agendar Cita

¿Es seguro hacer ejercicio físico si tengo epilepsia?

Autor: Giovana Femat Roldán

¿Es seguro hacer ejercicio físico si tengo epilepsia?

La epilepsia es un trastorno neurológico crónico que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por la presencia de crisis epilépticas recurrentes, que ocurren debido a una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Dado que el ejercicio físico es una recomendación general para mejorar la salud y el bienestar, muchas personas con epilepsia se preguntan si es seguro realizar actividad física regularmente. 

¿Qué es la epilepsia y cómo se presenta?

La epilepsia se define como una enfermedad neurológica que provoca crisis epilépticas no provocadas de manera recurrente. Estas crisis pueden variar ampliamente en cuanto a duración, tipo y síntomas, dependiendo de qué áreas del cerebro se vean afectadas. Algunas personas experimentan convulsiones generalizadas, que implican pérdida de conciencia y movimientos incontrolables en todo el cuerpo. Otras tienen crisis parciales o focales, donde los síntomas se limitan a una parte del cuerpo o incluyen alteraciones sensoriales sin pérdida completa de la conciencia.

Los desencadenantes de las crisis epilépticas varían según la persona, pero los más comunes incluyen el estrés, la falta de sueño, infecciones, cambios hormonales, luces intermitentes y el consumo excesivo de alcohol o drogas. Cada persona con epilepsia puede tener factores desencadenantes únicos, lo que hace necesario que se adopten medidas de control personalizadas.

El tratamiento más habitual para la epilepsia consiste en el uso de medicamentos anti crisis que ayudan a controlar la actividad eléctrica en el cerebro, reduciendo la frecuencia e intensidad de las crisis. En algunos casos, puede ser necesario ajustar la dosis o combinar varios medicamentos para obtener un control óptimo de las crisis.

¿Es seguro hacer ejercicio con epilepsia?

En términos generales, el ejercicio es seguro para la mayoría de las personas con epilepsia, siempre que se tomen algunas precauciones. De hecho, la actividad física ofrece múltiples beneficios, como mejorar la salud cardiovascular, reducir el estrés (un desencadenante frecuente de crisis).

A continuación, se detallan algunas recomendaciones para que las personas con epilepsia puedan realizar ejercicio físico de manera segura:

  • Consultar con el médico:

Antes de iniciar cualquier programa de ejercicios, es esencial hablar con un neurólogo para evaluar el tipo de epilepsia, la frecuencia de las crisis y los riesgos individuales. El médico puede asesorar sobre los ejercicios más apropiados y las precauciones específicas para cada caso.

  • Evitar la fatiga extrema:

Si bien es recomendable ejercitarse, es esencial no sobrecargar el cuerpo. La falta de descanso y el agotamiento pueden desencadenar crisis en algunas personas. Por ello, es importante planificar una rutina equilibrada que incluya días de descanso.

  • Hacer ejercicio acompañado:

Si existe riesgo de crisis, es ideal realizar ejercicio en compañía, ya sea de un amigo, familiar o entrenador. En caso de emergencia, es más fácil recibir asistencia inmediata si hay alguien cerca.

  • Identificar los factores desencadenantes:

Si alguna vez una crisis ocurrió durante el ejercicio, es útil analizar qué pudo haberla desencadenado para evitar situaciones similares en el futuro.

  • Hidratación y alimentación adecuada:

Mantenerse bien hidratado y consumir suficiente energía es fundamental, especialmente para evitar desbalances que puedan afectar el sistema nervioso.

Tipos de ejercicios recomendados y precauciones específicas

La mayoría de los ejercicios son seguros para las personas con epilepsia. Sin embargo, algunas actividades requieren mayor precaución debido al riesgo que representan si ocurre una crisis durante la práctica.

  • Caminar, correr y ciclismo en interiores:

Son ejercicios de bajo riesgo y recomendados para mejorar la salud cardiovascular. En el caso de correr o hacer ciclismo al aire libre, es recomendable hacerlo en compañía o en lugares seguros y bien conocidos.

  • Entrenamiento con pesas y ejercicios de fuerza:

Este tipo de ejercicios se puede realizar sin problema, siempre que se eviten pesos excesivos que puedan comprometer la seguridad si ocurriera una crisis. Es ideal usar máquinas en lugar de pesos libres y contar con alguien que supervise el entrenamiento.

  • Yoga y pilates:

Estas disciplinas no solo mejoran la flexibilidad y fuerza, sino que también ayudan a reducir el estrés. No obstante, si algunas posturas generan mareo o malestar, deben evitarse.

  • Deportes acuáticos:

Aquí se requiere especial precaución. La natación se desaconseja si las crisis no están completamente controladas, debido al riesgo de ahogamiento. Sin embargo, si la persona tiene control total de las crisis y cuenta con supervisión constante, podría nadar de manera segura en algunos casos.

  • Deportes de contacto:

Actividades como el boxeo, artes marciales o fútbol ameritan precaución adicional, ya que los golpes en la cabeza pueden ser peligrosos. Si bien no están prohibidos, es necesario evaluar los riesgos y usar equipo protector adecuado.

Hacer ejercicio físico es no solo seguro, sino también beneficioso para las personas con epilepsia, siempre que se tomen las precauciones necesarias. La clave está en elegir las actividades más adecuadas según el tipo de epilepsia y el grado de control de las crisis, consultando siempre con un profesional de la salud. Si bien algunos ejercicios, como la natación, pueden no ser recomendables en todos los casos, existen muchas alternativas que permiten disfrutar de los beneficios del deporte sin comprometer la seguridad. La epilepsia no tiene por qué ser una barrera para llevar una vida activa y saludable.