¿Qué es la Epilepsia refractaria?
Autor: Giovana Femat Roldán

La epilepsia es una condición neurológica crónica caracterizada por la aparición recurrente de crisis convulsivas, que son episodios breves de actividad eléctrica anormal en el cerebro. Estas convulsiones pueden manifestarse de diversas maneras, desde ligeros episodios de confusión hasta severos espasmos musculares y pérdida de la conciencia.
Usualmente tienen una adecuada respuesta a los medicamentos antiepilépticos, sin embargo, hay casos en los que la epilepsia es refractaria y es necesario realizar un adecuado abordaje por una clínica de epilepsia y valorar otras opciones terapéuticas.
¿Cuál es la definición de epilepsia refractaria?
La Liga Internacional Contra la Epilepsia (ILAE, por sus siglas en inglés) define la epilepsia refractaria, también conocida como epilepsia resistente al tratamiento o intratable, como la incapacidad para lograr un control adecuado de las convulsiones después de haber intentado con al menos dos fármacos antiepilépticos apropiados, ya sea en monoterapia o en combinación. Estos medicamentos deben haberse administrado en dosis adecuadas y por un tiempo suficiente para considerar que el tratamiento fue óptimo.
La epilepsia refractaria afecta aproximadamente al 30% de las personas con epilepsia, lo que significa que un número considerable de pacientes no logra controlar sus convulsiones con los tratamientos estándar. Esta falta de control tiene un impacto significativo en la calidad de vida de los pacientes, quienes pueden experimentar:
- Un mayor riesgo de lesiones
- Dificultades en el desarrollo cognitivo
- Limitaciones en las actividades diarias
- Un aumento en la mortalidad.
¿Qué hacer en caso de epilepsia refractaria?
Dado el desafío que representa la epilepsia refractaria, su manejo requiere un enfoque especializado que generalmente se realiza en una clínica de epilepsia. Estas clínicas cuentan con equipos multidisciplinarios que incluyen:
- Neurólogos
- Neurocirujanos
- Psicólogos
- Neuropsicólogos
- Otros especialistas.
El objetivo es llevar a cabo un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento personalizado.
Una parte esencial del abordaje de la epilepsia refractaria en estas clínicas es la realización de estudios de diagnóstico avanzados, como el videoelectroencefalograma y la resonancia magnética.

- Videoelectroencefalograma:
Es una técnica que combina la grabación de video continuo con un electroencefalograma, que registra la actividad eléctrica del cerebro. Este estudio permite observar y correlacionar las convulsiones visibles con las anomalías eléctricas registradas en el EEG.
Esto es crucial para identificar con precisión el tipo de convulsión y su origen en el cerebro, lo que a su vez ayuda a guiar las decisiones terapéuticas. En algunos casos, se puede llevar a cabo un monitoreo prolongado en el hospital para capturar convulsiones en tiempo real por hasta 24h o más, lo que proporciona una valiosa información sobre la naturaleza y frecuencia de las convulsiones.
- Resonancia magnética:
Permite visualizar detalladamente el cerebro para identificar posibles anomalías estructurales, como tumores, malformaciones vasculares, esclerosis mesial temporal, o cicatrices que podrían estar desencadenando las convulsiones.
¿Cuál es el tratamiento de la epilepsia refractaria?
Una vez que se ha confirmado el diagnóstico de epilepsia refractaria y se han realizado los estudios necesarios, el tratamiento debe ser cuidadosamente ajustado y personalizado. Las opciones de tratamiento pueden incluir ajustes en la medicación, procedimientos quirúrgicos, o tratamientos más novedosos.
Ajuste de medicamentos antiepilépticos
El primer paso es revisar si se requiere realizar ajustes en su régimen de medicamentos. Esto puede implicar:
- Cambiar a un fármaco diferente
- Ajustar la dosis de los medicamentos existentes
- Combinar varios fármacos en un intento de lograr un mejor control de las convulsiones.
Sin embargo, la probabilidad de que un nuevo medicamento sea eficaz disminuye significativamente después de que dos o más fármacos han fracasado en controlar las convulsiones.
Cirugía de epilepsia
Para ciertos pacientes, la cirugía de epilepsia puede ser una opción viable. La cirugía se considera cuando las convulsiones se originan en una región específica del cerebro que puede ser removida sin causar un daño significativo a las funciones cerebrales. En pacientes cuidadosamente seleccionados, la cirugía puede llevar a una reducción significativa o incluso a la eliminación completa de las convulsiones.
Ablación con radiofrecuencia
La ablación con radiofrecuencia es una técnica menos invasiva que la cirugía tradicional. Consiste en destruir tejido cerebral anormal utilizando calor generado por ondas de radiofrecuencia. Este procedimiento es dirigido mediante imágenes y se puede realizar de manera mínimamente invasiva. Aunque es una opción relativamente nueva, ha mostrado ser prometedora para algunos pacientes con epilepsia refractaria.
La epilepsia refractaria representa un desafío significativo en el manejo de la epilepsia, pero con un diagnóstico adecuado y un enfoque de tratamiento personalizado, los pacientes pueden lograr una mejor calidad de vida. La colaboración entre especialistas y el uso de tecnologías avanzadas son fundamentales para desarrollar estrategias efectivas que ayuden a reducir o eliminar las convulsiones en estos pacientes. Las clínicas de epilepsia juegan un papel crucial en este proceso, proporcionando la experiencia y los recursos necesarios para abordar esta compleja condición.
