Crisis de ausencia: la epilepsia que pasa desapercibida
Autor: Giovana Femat Roldán

Las crisis de ausencia son un tipo de crisis que se clasifica como epilepsia generalizada ya que afectan a ambos hemisferios del cerebro al mismo tiempo. Estas crisis se caracterizan por una desconexión breve del entorno donde la persona parece desconectarse por segundos, como si estuviera ausente, de ahí su nombre.
Durante las crisis, que suelen durar menos de 20 segundos, mantienen una mirada fija como si el niño estuviera mirando al vacío. También pueden presentarse lapsos de pérdida de atención donde la persona no responde cuando se le habla, así como parpadeo rápido y movimientos leves de los labios o de las manos. En muchos casos, la persona experimenta una pérdida momentánea de consciencia, aunque no caiga al suelo ni tenga convulsiones visibles.
Este tipo de crisis es más común en niños entre los 4 y 10 años y se conoce como síndrome de ausencia infantil, aunque también puede aparecer en adolescentes y se denomina crisis de ausencia juvenil. Debido a lo sutil de estos síntomas, pueden pasar desapercibidos o se confunden con distracciones, falta de interés o hiperactividad. En consecuencia, el niño es catalogado como distraído o desobediente cuando en realidad está experimentando crisis de ausencia.
Un riesgo importante de no identificar estas crisis a tiempo es el bajo rendimiento escolar. Al tener múltiples crisis al día, el niño puede perder partes importantes de las clases sin que nadie pueda notarlo. Por esta razón, es esencial un diagnóstico temprano para iniciar el tratamiento oportunamente y evitar consecuencias a largo plazo.
El diagnóstico se obtiene a través de una evaluación neurológica completa. Incluye un interrogatorio detallado de los síntomas y la observación del comportamiento con ayuda de un electroencefalograma (EEG). El EEG es una prueba que registra la actividad eléctrica del cerebro mediante pequeños electrodos colocados en el cuero cabelludo. En los casos de crisis de ausencia típicos, el EEG muestra un patrón característico llamado “punta-onda a 3 Hz”.
Los casos donde las crisis tienen características diferentes a las clásicas, se conocen como crisis atípicas. Estas pueden durar más tiempo, tener movimientos más notorios o combinarse con otro tipo de crisis. Por ello, es fundamental hacer un buen diagnóstico diferencial, es decir distinguir entre las crisis de ausencia y otros problemas. En este contexto una clínica especializada en epilepsia puede ser de gran ayuda, ya que cuenta con equipos y especialistas entrenados para hacer esta distinción.

Debido a que las crisis de ausencia suelen ser breves, sin movimientos llamativos ni pérdida del equilibrio, pueden confundirse con problemas de conducta, trastornos psiquiátricos o problemas académicos. Una de las condiciones que con mayor frecuencia se confunde con las crisis de ausencia es el trastorno por déficit de atención. También pueden confundirse con ciertas crisis de tipo psicógeno, como las que se observan en algunos trastornos de ansiedad o trastornos conversivos. Por eso es importante contar con un electroencefalograma (EEG) en la evaluación.
El tratamiento de las crisis de ausencia se basa en el uso de anticonvulsivos que ayudan a reducir la actividad eléctrica anormal del cerebro. El fármaco de elección para las crisis típicas es la etosuximida, que ha demostrado ser muy eficaz y bien tolerado en niños. En casos donde haya otro tipo de crisis, además de las de ausencia, puede utilizarse el valproato de sodio, un anticonvulsivo de amplio espectro. La elección del medicamento depende del tipo de epilepsia, la edad, el sexo y los posibles efectos secundarios.
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de los niños con epilepsia infantil que presentan crisis de ausencia, pueden llevar una vida normal, con buen control de las crisis y buen desarrollo académico y social. Sin embargo, es importante mantener un seguimiento médico regular para ajustar las dosis, vigilar los efectos adversos de los medicamentos y evaluar la evolución del cuadro clínico.
Las crisis de ausencia son un tipo de epilepsia generalizada que aparece en la infancia y adolescencia. Se caracteriza por episodios breves de desconexión, con mirada fija y pérdida momentánea de consciencia, lo cual puede generar lapsos de pérdida de atención y afectar el rendimiento escolar. Su diagnóstico requiere una cuidadosa evaluación neurológica y un electroencefalograma (EEG), dada la posibilidad de confusión con otros trastornos. Se necesita un manejo integral por medio de una clínica especializada, como Neurocenter en Monterrey, para marcar una diferencia en la calidad de vida del paciente y su familia.
