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¿Convulsiones tonicoclónicas? Qué hacer tras una crisis

Autor: Giovana Femat Roldán

¿Convulsiones tonicoclónicas? Qué hacer tras una crisis

Las crisis epilépticas, conocidas comúnmente como “convulsiones”, son episodios breves en los que hay una actividad eléctrica anormal en el cerebro. Existen diferentes tipos, pero una de las más reconocibles por la población es la crisis epiléptica generalizada, también llamada crisis tónico-clónica. 

Ante cualquier episodio, independientemente de ser conocido el antecedente de epilepsia, es importante saber cómo responder, cuáles son los signos de alarma, y por qué es fundamental buscar atención médica inmediata y mantener un seguimiento neurológico.

¿Qué son las crisis tónico-clónicas?

Las crisis epilépticas tónico-clónicas son un tipo de crisis epiléptica generalizada, es decir, que afecta ambos lados del cerebro desde el inicio. Suelen empezar con una fase tónica, en la que el cuerpo se pone rígido, y después continúa con una fase clónica, en la que hay movimientos repetitivos y violentos de brazos y piernas.

Los síntomas incluyen:

  • Pérdida repentina del conocimiento.
  • Caída al suelo.
  • Rigidez muscular seguida de sacudidas.
  • Posible emisión de sonidos involuntarios o pérdida de control de esfínteres.
  • Respiración ruidosa o ausente temporalmente.
  • Confusión al despertar (fase postictal).

La duración del episodio suele ser de 1 a 3 minutos. Si dura más de 5 minutos, se considera una urgencia médica.

¿Por qué aparecen este tipo de convulsiones?

Las causas pueden ser múltiples. Algunas personas tienen epilepsia ya diagnosticada o una enfermedad neurológica crónica en la que ocurren convulsiones de manera repetida. Otras veces, las crisis pueden ser provocadas por fiebre alta, infecciones, traumatismos en la cabeza, tumores, consumo de drogas o alcohol o alteraciones metabólicas. También se deben investigar los antecedentes familiares.

A continuación, se explica con profundidad por qué pueden aparecer este tipo de convulsiones:

1. Epilepsia como causa principal

La causa más común de las convulsiones tónico-clónicas es la epilepsia generalizada, un trastorno neurológico crónico caracterizado por una tendencia del cerebro a generar crisis recurrentes. En este tipo de epilepsia, el cerebro presenta una hiperexcitabilidad neuronal que puede activarse sin una causa evidente.

Dentro de la epilepsia, existen formas idiopáticas (sin una causa estructural identificable) y formas secundarias a otras condiciones, como las que se explican más adelante.

2. Lesiones estructurales en el cerebro

Una convulsión tónico-clónica también puede ser consecuencia de una lesión estructural en el cerebro que genera actividad eléctrica anómala. Estas lesiones pueden ser:

  • Tumores cerebrales
  • Malformaciones vasculares
  • Traumatismos craneoencefálicos
  • Infartos cerebrales o hemorragias
  • Cicatrices por infecciones previas (como neurocisticercosis o encefalitis)

Cuando estas estructuras se ven alteradas, pueden originar zonas del cerebro que se comportan de manera hiperactiva o inestable.

3. Trastornos metabólicos y tóxicos

Alteraciones en los niveles de ciertas sustancias químicas del cuerpo pueden hacer que las neuronas se vuelvan inestables y generen crisis. Algunas causas incluyen:

  • Hipoglucemia (bajo nivel de azúcar en sangre)
  • Hiponatremia (bajo sodio en sangre)
  • Hipoxia (falta de oxígeno cerebral)
  • Envenenamiento o consumo de sustancias tóxicas
  • Privación de alcohol o síndrome de abstinencia

Estos desequilibrios afectan directamente el funcionamiento neuronal, desencadenando crisis generalizadas.

4. Fiebre alta en niños (convulsiones febriles)

En niños pequeños, especialmente entre los 6 meses y los 5 años de edad, una fiebre elevada puede desencadenar convulsiones febriles, que a veces adoptan una forma tónico-clónica. Este tipo de convulsiones no siempre indican epilepsia, pero sí deben vigilarse cuidadosamente.

5. Factores genéticos

Algunas personas tienen una predisposición genética a presentar epilepsia generalizada primaria. En estos casos, aunque no haya una lesión visible en el cerebro, existe una tendencia heredada a desarrollar crisis. Esto se debe a mutaciones o alteraciones en canales iónicos que regulan la actividad eléctrica de las neuronas.

6. Suspensión abrupta de medicamentos antiepilépticos

Cuando una persona con epilepsia deja de tomar sus medicamentos de forma repentina, se puede desencadenar una convulsión tónico-clónica. Esto ocurre porque el cerebro pierde el control que los fármacos proporcionaban sobre la excitabilidad neuronal.

¿Qué hacer durante y después de una convulsión?

Primeros auxilios y manejo postconvulsión

Cualquier persona puede ayudar durante una crisis siguiendo estos pasos:

  1. Mantener la calma.
  2. Colocar a la persona con cuidado en el suelo para evitar una caída.
  3. Ponerla de lado, para permitir que respire mejor y evitar que se ahogue con saliva o vómito.
  4. Retirar objetos cercanos que puedan causar daño (vidrio, muebles, etc).
  5. No introducir nada en la boca. No impide que se muerda la lengua y puede causar asfixia.
  6. No sujetarlo ya que no mejora los movimientos.
  7. Observar el tiempo de duración.

Después de la crisis, en la fase de recuperación, la persona suele estar confundida, somnolienta o con dolor. Puede tardar varios minutos en volver a su estado habitual, contarlos puede ser de ayuda para el profesional de la salud.

¿Cuáles son los signos de alarma?

Todas las crisis epilépticas requieren atención médica después del episodios, pero hay signos de alarma que indican la necesidad de activar los protocolos de emergencia:

  • La convulsión (los movimientos anormales) dura más de 5 minutos.
  • La persona no recupera la consciencia después de varios minutos.
  • Es la primera convulsión que presenta.
  • Tiene más de una convulsión en poco tiempo (estatus epiléptico).
  • Hay dificultad respiratoria prolongada.
  • Se ha golpeado la cabeza o tiene una lesión física importante.
  • Está embarazada o tiene una condición médica grave.

En cualquiera de estos casos, se requiere atención médica inmediata.

¿Cuál es el tratamiento en una clínica de epilepsia?

Después de un episodio, el neurólogo evalúa si se trata de una convulsión aislada o de una enfermedad epiléptica. Si hay riesgo de recurrencia, se puede indicar el uso de medicamentos antiepilépticos, que ayudan a prevenir nuevas crisis. Estos medicamentos se eligen según las características del paciente. 

El tratamiento no debe suspenderse sin indicación médica. Además, se recomienda llevar un plan de monitoreo neurológico para entender mejor el origen de las crisis y la respuesta al tratamiento. El seguimiento neurológico es indispensable, incluso si la persona sólo ha tenido una convulsión. También ayuda a identificar otras condiciones asociadas y si es necesario, iniciar un proceso de rehabilitación para las secuelas neurológicas, cognitivas o emocionales.

El apoyo familiar también es clave: las personas que conviven con quien ha tenido una crisis deben saber cómo actuar ante una nueva convulsión, cómo ayudar en la toma de medicamentos y cómo brindar acompañamiento emocional.

Prevención de lesiones

Algunas recomendaciones para la prevención de lesiones incluyen cambios en el estilo de vida y el seguimiento médico continuo:

  • Evitar actividades de alto riesgo sin supervisión (como nadar o conducir si no hay control completo de las crisis).
  • Dormir bien, ya que la privación de sueño puede desencadenar convulsiones.
  • Evitar el alcohol o las drogas.
  • Tomar los medicamentos a la hora indicada.

Con tratamiento y supervisión adecuada, muchas personas con epilepsia pueden llevar una vida plena, activa y segura.