Clinica de Epilepsia en Monterrey

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Riesgos de tener convulsiones durante el embarazo

El cerebro contiene miles de millones de neuronas (células nerviosas) que crean y reciben impulsos eléctricos. Los impulsos eléctricos permiten que las neuronas se comuniquen entre sí. Durante una convulsión, hay actividad eléctrica anormal y excesiva en el cerebro. Esto puede causar cambios en la conciencia, el comportamiento y/o movimientos anormales. Esta actividad suele durar sólo unos pocos segundos o minutos.

La epilepsia se refiere a una condición en la que una persona tiene riesgo de ataques epilépticos recurrentes. No todas las personas que han tenido una convulsión tienen epilepsia. Las convulsiones no epilépticas pueden ser causadas por otras condiciones, como un nivel bajo de azúcar en la sangre, un desmayo o un ataque de ansiedad.

¿Por qué una persona convulsiona?

No todas las convulsiones no son causadas por la epilepsia. Hay tres categorías amplias de causas de convulsiones:

  • Epilepsia.

Las personas con epilepsia tienen un tipo de disfunción cerebral que provoca episodios intermitentes de actividad eléctrica anormal. Esto puede ser causado por cualquier tipo de lesión cerebral, como un traumatismo, un derrame cerebral, una infección cerebral o un tumor cerebral. En algunas personas, la epilepsia es una condición hereditaria. En muchos casos, la causa de los ataques epilépticos no está clara.

  • Convulsiones provocadas.

Un tipo similar de actividad eléctrica anormal en el cerebro puede ser causado por ciertas drogas, abstinencia de alcohol y otros desequilibrios, como un nivel bajo de azúcar en la sangre. Las convulsiones causadas por problemas como estos se denominan convulsiones «provocadas». Por lo general, no vuelven a ocurrir una vez que se soluciona el problema.

  • Pseudocrisis.

Parecen convulsiones, pero no son causadas por una actividad cerebral anormal. Estas convulsiones pueden deberse a un desmayo, un trastorno muscular o una condición psicológica.

¿Cómo se realiza el diagnóstico de epilepsia?

Según las circunstancias de su convulsión, su edad y su situación individual, su médico puede ordenar una o más pruebas, que incluyen:

  • Análisis de sangre.

Detectar problemas (como niveles bajos o altos de azúcar en la sangre) que pueden haber causado su convulsión.

  • Punción lumbar.

Después de una convulsión para detectar signos de infección. Esto generalmente se hace en una sala de emergencias, si la persona no parece estar recuperándose normalmente de la convulsión, o si la persona tiene fiebre u otros signos de infección cerebral. Durante esta prueba, se inserta una aguja en el espacio que rodea la médula espinal y se toma una muestra de líquido. La muestra se analiza en busca de bacterias u otros signos de infección, como una gran cantidad de glóbulos blancos.

  • Electroencefalograma (EEG).

Verificar si hay actividad eléctrica anormal en el cerebro. Durante esta prueba, se colocan electrodos en el cuero cabelludo. El médico puede tratar de inducir una anomalía en el EEG haciendo que el técnico de EEG utilice luces intermitentes o pidiéndole al paciente que hiperventile. Ambas maniobras pueden producir anomalías en sus ondas cerebrales, lo que podría ser útil para determinar el diagnóstico.

  • Estudios de imágenes cerebrales.

Ejemplo: resonancia magnética o tomografía computarizada. Sirven para detectar tumores, accidentes cerebrovasculares u otros problemas estructurales en el cerebro. Sin embargo, estas pruebas suelen ser normales en personas con epilepsia.

¿Cuál es el riesgo de que las pacientes embarazadas con epilepsia tengan convulsiones durante el embarazo?

El riesgo de tener convulsiones durante el embarazo en mujeres con epilepsia puede variar según diversos factores, incluyendo la gravedad y el tipo de epilepsia, la frecuencia de las convulsiones antes del embarazo y la efectividad del tratamiento antiepiléptico. Es esencial que las mujeres con epilepsia trabajen de cerca con su equipo médico, incluyendo neurólogos y obstetras, para gestionar y minimizar estos riesgos. Es importante tomar en cuenta algunos puntos clave relacionados con el riesgo de convulsiones durante el embarazo:

  • Frecuencia de las convulsiones preexistentes.

Las mujeres que ya experimentan convulsiones con frecuencia antes del embarazo pueden tener un mayor riesgo de tener convulsiones durante la gestación. La planificación adecuada, la optimización de la medicación y el monitoreo continuo son esenciales para minimizar este riesgo

  • Ajuste de medicamentos.

Durante el embarazo, algunos medicamentos antiepilépticos pueden necesitar ajustes para equilibrar la eficacia en el control de las convulsiones y la seguridad del feto. Sin embargo, realizar cambios bruscos en la medicación puede aumentar el riesgo de convulsiones, por lo que cualquier ajuste debe ser cuidadosamente considerado y supervisado por el equipo médico

  • Complicaciones del embarazo.

Algunas complicaciones del embarazo, como la preeclampsia, pueden aumentar el riesgo de convulsiones en mujeres con epilepsia. Es importante que el equipo médico esté alerta a estas complicaciones y las maneje adecuadamente para reducir cualquier impacto negativo en la madre y el feto

  • Cumplimiento del tratamiento.

Mantener una adherencia estricta al tratamiento antiepiléptico es fundamental. Interrumpir la medicación o cambiar las dosis sin supervisión médica puede aumentar el riesgo de convulsiones y, a su vez, tener consecuencias adversas para la madre y el bebé

  • Monitoreo Continuo.

La frecuencia de las convulsiones debe ser monitoreada de cerca durante el embarazo. Esto ayuda a ajustar la medicación según sea necesario y a tomar decisiones informadas sobre la gestión del parto

¿Cuáles son las complicaciones que pueden presentar los bebés de madres con epilepsia?

Malformaciones congénitas

  • Asociación con medicamentos antiepilépticos.

Algunos estudios sugieren que existe un ligero aumento en el riesgo de malformaciones congénitas en bebés nacidos de mujeres con epilepsia que toman medicamentos antiepilépticos. Estos medicamentos pueden afectar el desarrollo fetal durante las primeras etapas del embarazo

  • Ácido Fólico.

La suplementación con ácido fólico antes de la concepción y durante el primer trimestre puede ayudar a reducir el riesgo de malformaciones congénitas. Es importante que las mujeres con epilepsia discutan con su equipo médico la dosis adecuada de ácido fólico. 

  • Retraso en el desarrollo cognitivo

Algunos estudios han sugerido que la exposición a ciertos medicamentos antiepilépticos durante el embarazo podría asociarse con un mayor riesgo de retraso en el desarrollo cognitivo en los niños. Sin embargo, la relación exacta y los factores involucrados no están completamente claros.

  • Bajo peso al nacer

Las mujeres con epilepsia tienen un riesgo ligeramente aumentado de tener bebés con bajo peso al nacer. Esto puede estar relacionado con la epilepsia misma, los medicamentos antiepilépticos o una combinación de ambos.

 Complicaciones respiratorias en el recién nacido

Algunos medicamentos antiepilépticos pueden afectar la función respiratoria del recién nacido, lo que puede llevar a complicaciones respiratorias temporales. Es fundamental que el equipo médico esté preparado para abordar estas situaciones inmediatamente después del parto.

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