¿Cómo identificar si alguien tiene una crisis epiléptica?
Autor: Giovana Femat Roldán

Las crisis epilépticas se pueden presentar de múltiples maneras con diferentes signos y síntomas los cuales pueden ser:
- Motores.
Involucro de la musculatura en cualquier forma, un incremento (positivo) o disminución (negativo) en la contracción muscular para producir un movimiento. Los más frecuentes son: arresto motor, astático, clónico, disartria, distónico, empuje pélvico, figura de 4, hipocinético, hipercinético, descoordinación, jacksoniano, mioclónico, parálisis, paresia, pedaleo, postura de esgrimista y versivo.
La confusión clínica más frecuente es diferenciar las crisis clónicas de las mioclónicas. Una crisis clónica es un movimiento, ya sea simétrico o asimétrico, que es repetitivo, regular y que involucra los mismos grupos musculares. Crisis mioclónica es una contracción súbita, breve (< 100 ms), involuntaria, única o múltiple de los músculos o grupos musculares de topografía variable (axial, extremidad proximal, distal). El mioclono es menos repetitivo y sostenido.
- Automatismos.
Actividad motora más o menos coordinada que ocurre generalmente cuando la cognición está deteriorada y en el cual el sujeto está después generalmente (pero no siempre) amnésico. Habitualmente se asemeja a un movimiento voluntario, los más frecuentes son: agresión, manuales, orofaciales, de perseverancia, sexuales, desvestirse, vocalización, caminar o correr.
- Sensoriales.
Relacionados con sensaciones, por lo tanto, no son signos en este caso, sino sólo síntomas. Los que se reportan con mayor frecuencia son: síntomas auditivos, gustativos, olfatorios, somatosensoriales, vestibulares, visuales y dolor específicamente.
- Emocionales.
Son crisis que se presentan como una emoción como un rasgo prominente inicial como miedo, alegría o euforia espontánea, risa, llanto, que se dan en ráfagas o brotes.
- Cognitivos.
Los datos que con mayor frecuencia se reportan en este grupo son: acalculia, afasia, alteración en la atención, fenómenos de lo ya visto o de lo jamás visto, disfasia, ilusiones, alteración de la memoria, pensamiento forzado, respuesta alterada o alucinación.
- Autonómicas.
Alteración de la función del sistema nervioso autónomo, que puede implicar aparato cardiovascular, pupilas, diaforesis, aparato gastrointestinal, vasomotor y funciones de termorregulación. En las crisis focales aparecen dos apartados que no teníamos en clasificaciones anteriores, el espasmo epiléptico (antes solo se clasificaban dentro de las crisis generalizadas) y el otro es la detención de la conducta.
Una crisis de inicio focal con deterioro o no de la conciencia, motora o no motora puede progresar a una actividad tónico-clónica bilateral. El término anterior utilizado para este tipo de crisis era parcial secundariamente generalizada. En la actualidad debemos clasificarla como crisis de inicio focal que evoluciona a crisis bilateral tónico-clónica. Utilizar el término bilateral tónico-clónica para la crisis focal que se propaga a ambos hemisferios cerebrales, y el de generalizada para la crisis que aparentemente se origina simultáneamente en ambos hemisferios cerebrales.
¿Qué es una crisis epiléptica?
Se denomina crisis epiléptica a la aparición transitoria de signos y/o síntomas provocados por una actividad neuronal anómala excesiva del cerebro
Se establece el diagnóstico de epilepsia en cualquiera de las siguientes situaciones:
- Dos o más crisis no provocadas o reflejas que ocurren con más de 24 horas de diferencia.
- Una crisis no provocada o refleja y una probabilidad de crisis futuras de al menos un 60% (rango similar al riesgo de recurrencia general, después de dos crisis no provocadas, que aparecen en los próximos 10 años).
- El diagnóstico de un síndrome epiléptico.

Clínica de epilepsia ¿Cómo se diagnostican las crisis epilépticas?
Las crisis epilépticas deben diagnosticarse por un neurólogo mediante la historia clínica, la exploración física y estudios neurofisiológicos como lo es el electroencefalograma (EEG) que es el mejor método diagnóstico para las mismas. Debe de tener en cuenta que un EEG negativo no descarta una actividad epiléptica por lo cual se pueden de requerir de realizar 3 egg con maniobras espaciales como fotoestimulación, y la privación de sueño total. La Resonancia magnética ayuda a descartar parte de las lesiones estructurales.
¿Cuál es el riesgo de recurrencia de las crisis epilépticas?
El riesgo de recurrencia de las crisis epilépticas varía según diversos factores, tales como la causa subyacente de la epilepsia, el tipo de crisis, el tratamiento recibido, y las características del paciente. De manera general, es posible identificar varios factores que influyen en este riesgo:
- Tipo de epilepsia:
Algunas formas de epilepsia tienen una mayor probabilidad de recurrencia que otras. Por ejemplo, en epilepsias focales (que afectan solo una parte del cerebro), la recurrencia puede ser más predecible, mientras que las epilepsias generalizadas pueden tener una respuesta variable al tratamiento.
- Control de las crisis:
Si las crisis están bien controladas con medicamentos anticonvulsivos, el riesgo de recurrencia puede disminuir considerablemente. Sin embargo, en el caso de pacientes que tienen un control subóptimo de las crisis, ya sea por una mala respuesta al tratamiento o por la falta de adherencia, el riesgo de recurrencia es más alto.
- Tiempo sin crisis:
Los pacientes que han estado libres de crisis durante más de dos años tienen una probabilidad significativamente menor de experimentar recurrencias. Este tiempo de control sin crisis es considerado un factor importante al evaluar la posibilidad de suspender el tratamiento farmacológico en algunos casos.
- Causas subyacentes:
En pacientes cuya epilepsia es secundaria a una causa estructural, como un tumor cerebral, un accidente cerebrovascular o una lesión cerebral traumática, el riesgo de recurrencia tiende a ser mayor si no se trata adecuadamente la causa subyacente.
- Edad de inicio:
En adultos jóvenes, especialmente aquellos con un inicio de la epilepsia durante la infancia, el riesgo de recurrencia puede ser más alto si no se manejan adecuadamente las crisis. En cambio, en personas mayores que desarrollan epilepsia, especialmente si se debe a un deterioro neurológico como la demencia o un accidente cerebrovascular, el riesgo de recurrencia también puede estar aumentado.
- Comorbilidades:
La presencia de otras condiciones neurológicas o metabólicas puede aumentar el riesgo de recurrencia. Por ejemplo, pacientes con trastornos cerebrales como la esclerosis tuberosa o enfermedades neurodegenerativas pueden experimentar un mayor riesgo de crisis recurrentes.
- Factores genéticos:
Algunas personas tienen una predisposición genética a desarrollar epilepsia, lo que podría influir en la recurrencia de las crisis, incluso si están recibiendo tratamiento.
- Tipo de tratamiento:
La falta de un tratamiento adecuado o el uso de medicamentos ineficaces también incrementan el riesgo de recurrencia. Por lo general, el tratamiento farmacológico con anticonvulsivos es muy efectivo para controlar las crisis, pero la elección del fármaco y la dosis debe ser individualizada.
En resumen, el riesgo de recurrencia de las crisis epilépticas depende de una combinación de factores individuales y médicos. Los pacientes que reciben tratamiento adecuado y mantienen un control constante de sus crisis, así como aquellos que superan un periodo prolongado sin episodios, pueden experimentar un riesgo significativamente menor de recurrencia. Sin embargo, es crucial un seguimiento constante con profesionales de la salud para ajustar el tratamiento y abordar cualquier factor de riesgo adicional.
¿La epilepsia remite?
La epilepsia se considera resuelta en aquellos pacientes que tiene un síndrome epiléptico dependiente de la edad, pero que han alcanzado una edad mayor a la correspondiente para el síndrome específico, o bien en los pacientes que han permanecido libres de crisis durante los últimos diez años, sin tomar medicamentos antiepilépticos durante los últimos cinco años.
