Clinica de Epilepsia en Monterrey

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¿Cómo hacer un diagnóstico diferencial de epilepsia?

La importancia de realizar un diagnóstico diferencial de la epilepsia radica en poder administrar un tratamiento adecuado al paciente. Actualmente existen aún más de 10% de falsos positivos de epilepsia, por ello es que la atención neurológica y la realización de estudios como el electroencefalograma son indispensables.

Y es que las crisis convulsivas asociadas con este padecimiento pueden llegar a confundirse con síncopes, eventos no epilépticos de origen psicógeno e incluso accidentes cerebrovasculares, entre otros.

Por ello es que según las circunstancias de su convulsión, su edad y su situación individual, el neurólogo puede ordenar una o más pruebas, que incluyen:

  • Análisis de sangre. Detectar problemas (como niveles bajos o altos de azúcar en la sangre) que pueden haber causado su convulsión.
  • Punción lumbar. Después de una convulsión para detectar signos de infección. Esto generalmente se hace en una sala de emergencias, si la persona no parece estar recuperándose normalmente de la convulsión, o si la persona tiene fiebre u otros signos de infección cerebral. Durante esta prueba, se inserta una aguja en el espacio que rodea la médula espinal y se toma una muestra de líquido. La muestra se analiza en busca de bacterias u otros signos de infección, como una gran cantidad de glóbulos blancos.
  • Electroencefalograma (EEG). Verifica si hay actividad eléctrica anormal en el cerebro. Durante esta prueba, se colocan electrodos en el cuero cabelludo. El médico puede tratar de inducir una anomalía en el EEG haciendo que el técnico de EEG utilice luces intermitentes o pidiéndole al paciente que hiperventile. Ambas maniobras pueden producir anomalías en sus ondas cerebrales, lo que podría ser útil para determinar el diagnóstico.

·  Estudios de imágenes del cerebro. Ejemplo: resonancia magnética o tomografía computarizada. Sirven para detectar tumores, accidentes cerebrovasculares u otros problemas estructurales en el cerebro. Sin embargo, estas pruebas suelen ser normales en personas con epilepsia.

¿Qué es una convulsión?

El cerebro contiene miles de millones de neuronas (células nerviosas) que crean y reciben impulsos eléctricos. Los impulsos eléctricos permiten que las neuronas se comuniquen entre sí. Durante una convulsión, hay actividad eléctrica anormal y excesiva en el cerebro. Esto puede causar cambios en la conciencia, el comportamiento y/o movimientos anormales. Esta actividad suele durar sólo unos pocos segundos o minutos.

¿Por qué una persona convulsiona?

No todas las convulsiones no son causadas por la epilepsia. Hay tres categorías amplias de causas de convulsiones:

  • Epilepsia. Las personas con epilepsia tienen un tipo de disfunción cerebral que provoca episodios intermitentes de actividad eléctrica anormal. Esto puede ser causado por cualquier tipo de lesión cerebral, como un traumatismo, un derrame cerebral, una infección cerebral o un tumor cerebral. En algunas personas, la epilepsia es una condición hereditaria.
  • Convulsiones provocadas. Un tipo similar de actividad eléctrica anormal en el cerebro puede ser causado por ciertas drogas, abstinencia de alcohol y otros desequilibrios, como un nivel bajo de azúcar en la sangre. Las convulsiones causadas por problemas como estos se denominan convulsiones «provocadas». Por lo general, no vuelven a ocurrir una vez que se soluciona el problema.

·  Pseudocrisis. Parecen convulsiones, pero no son causadas por una actividad cerebral anormal. Estas convulsiones pueden deberse a un desmayo, un trastorno muscular o una condición psicológica.

 

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¿Cuáles son los tipos de epilepsia y con qué síntomas se presentan?

Hay dos grupos principales de convulsiones:

Convulsiones de inicio focal

Comienzan en un área específica, en un lado de su cerebro. Hay dos tipos de convulsiones focales:

–   Convulsión consciente de inicio focal significa que está despierto y consciente durante la convulsión. Los síntomas pueden incluir:

  • Cambios en los sentidos
  • Cambios en las emociones
  • Sacudidas musculares incontrolables
  • Aparición de luces intermitentes

–   Convulsión de conciencia alterada de inicio focal significa que está confundido o ha perdido el conocimiento o la conciencia durante la convulsión. Los síntomas pueden incluir:

  • Mirada en blanco o una «mirada fija».
  • Movimientos repetitivos como parpadear, relamerse los labios o masticar, frotarse las manos o movimientos de los dedos.

Convulsiones de inicio generalizado

Las convulsiones de inicio general afectan una amplia red de células en ambos lados del cerebro al mismo tiempo. Hay seis tipos de convulsiones generalizadas.

–   Convulsiones de ausencia: este tipo de convulsión provoca una mirada en blanco o «mirar fijamente al espacio». Las crisis de ausencia son más comunes en los niños, duran solo unos segundos (generalmente menos de 10 segundos) y comúnmente se confunden con soñar despierto.

–   Convulsiones atónicas: significa “sin tono”. Hay pérdida del control muscular o los músculos se encuentran débiles durante la convulsión. 

–   Convulsiones tónicas: significa “con tono”. Durante la convulsión tono muscular está aumentado considerablemente. Los brazos, piernas, espalda o todo el cuerpo pueden estar tensos o rígidos y causar caídas. 

–   Convulsiones clónicas: «Clonus» significa rigidez y relajación rápida y repetitiva de un músculo («sacudidas»). Una convulsión clónica ocurre cuando los músculos se sacuden continuamente durante segundos o un minuto o los músculos se ponen rígidos seguidos de sacudidas durante segundos hasta dos minutos. 

–   Convulsiones tónico-clónicas: este tipo de convulsión es una combinación de rigidez muscular (tónica) y sacudidas musculares rítmicas y repetidas (clónicas). Las convulsiones tónico-clónicas son lo que la mayoría de la gente piensa cuando escucha la palabra “convulsión”. El paciente puede morderse la lengua, babear y perder el control de los músculos de los intestinos o la vejiga.

–   Convulsiones mioclónicas: este tipo de convulsión provoca espasmos.

¿Cuál es el tratamiento?

Los medicamentos anticonvulsivos previenen o reducen la cantidad o la gravedad de las convulsiones de una persona. Es posible que los médicos no recomienden comenzar con estos medicamentos hasta que haya tenido al menos dos convulsiones, en parte para asegurarse de que la primera convulsión no sea un incidente aislado.

 

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